El viaje en ferri

Es el mismo ferri que ví la primera vez. Quiero viajar en la ventana porque así puedo sacar el brazo y sentir el viento y las particulas de sal pegándose de mi piel.

Han pintado el barco de otro color y este me gusta más porque parece más agua.

Nunca he tomado el tiempo que nos tardamos en llegar allá y no lo quiero tomar porque se arruinaría la sorpresa, a veces me parece largo el viaje y a veces me parece muy corto, pero me gusta no saber.

Los salvavidas están sobre nuestras cabezas para que nos sintamos más seguros, sin embargo desde la primera vez que los ví me hicieron imaginarme escenarios donde usarlos y por eso no me gusta verlos ahí.

Será que aquí el cielo es más azul que en casa? Porque se ve demasiado azul y claro y las nubes son impecablemente blancas. El sol no parece tan caliente, ni siquiera el calor molesta. Algunos días aquí parecen de mentira. Por eso debe ser que me gusta tanto.

Dejamos atrás los botes del muelle, adios Shazam espero que estes ahí la próxima vez que venga, cuando vine hace 16 años tú fuiste automáticamente mi favorito. Hace 16 años no podía esperar llegar a este sitio, y cuando me tuve que ir, lloré. No sabía cuando iba a volver. He tenido la oportunidad de mirar atrás muchas otras veces y volver a preguntarme si vendré de nuevo. ¿Cuántas veces más? Me gusta mucho ese “mundo aparte”.

A mitad del viaje se divide el agua como siempre, el color azul cielo que da la impresión de ser transparente pero no es, es turbia y aún así sí tuviera que nadar ahí no me importaría, se queda atrás y de repente se vuelve el marrón de la orilla y ahí sí que no me mojaría. Los pensamientos de los salvavidas me vuelven a perseguir. ¿cuán profundo será aquí?

Los botes encallados le dan un aire de historia a este tramo. Siempre me ha gustado verlos, pero de lejos, de cerca la escena es algo muy orgánica para mi gusto. El metal y el plástico no fueron hechos para volverse nidos en el agua, la mezcla de eso con el musgo me da asco. En fin que al mirarlos bien, en el medio del océano se vé lo que son, objetos extraños estorbando en el agua; una imagen que no se supone que sea. Y de noche ¡son macabros!

Cuando llegamos a tierra siempre quiero volver, lo peor es tener que cargarlo todo. ¿Vale la pena venir? Sin el olor del ferri y de los pasillos del edificio, no se sienten las vacaciones…

Ya me dieron ganas de volver.

Advertisements

I like comments as much as I like naps. And I LOVE naps.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s